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Texto: Carolina López

Dando continuidad a la serie de entrevistas que se estarán presentando durante el mes de octubre para acercar a nuestros lectores a las instituciones con las cuales colaboramos, entrevistamos a Pilar Juárez, directora de Casa Betti I.A.P., quien nos habló sobre el impacto de “La Huerta de Casa Betti”.

C: Para iniciar me gustaría que te presentaras y nos compartieras un poco de tu experiencia.

P: Muchas gracias por la invitación. Mi nombre es Pilar Juárez, soy contador público. Trabajé muchos años en empresas privadas; tuve la fortuna de entrar a Casa Betti hace cuatro años y medio, en abril cumplo cinco años como directora de la institución. Llegué a Casa Betti porque anteriormente trabajé en otra I.A.P. que brindaba educación a niños de bajos recursos. Trabajar en Casa Betti ha sido una satisfacción muy bonita, ya que convivir y tratar diariamente con las adultas mayores me ha gustado mucho, es una bendición y ha sido uno de los mejores trabajos que he tenido.

C: Gracias Pilar. Ahora cuéntanos, ¿Cómo era Casa Betti antes de la instalación de la huerta?

P: Anteriormente las residentas pedían que se les compraran plantas, las sembraban y las cuidaban o cuidaban las plantas que ya teníamos en Casa Betti. Cuando ustedes llegaron y nos presentaron el proyecto, resultó muy bueno porque tenemos los espacios donde se podía poner una instalación y ellas podían trabajar seguras. Para esto, se realizó toda una planeación y fue trabajo también de ustedes, aplanar los espacios para evitar que tuvieran caídas o algún otro accidente. Ellas están muy contentas con el huerto.[1]

C: ¿De qué manera ha impactado en la vida de las residentes la instalación de la huerta de Casa Betti?

P: El impacto fue grande. Aunque no a todas les gusta participar en el huerto, de 50 abuelitas que viven aquí, 15 o 20 abuelitas sí participan. El impacto fue muy bueno porque fue una actividad que a ellas les hizo sentir y ver que a su edad aún podían ser productivas, apoyar en las cosas y con esa labor del huerto. Yo las he visto sentirse muy contentas y productivas. El que ellas vean que todo lo que se está sembrando se está aprovechando para sus alimentos, es una satisfacción muy grande y lo comentan con sus familiares. Además, están coordinadas para poder regarlo, para ver que no se metan plagas; eso ha sido un impacto muy grande para ellas. Por otro lado, para la institución ha sido una actividad que yo creo es de las más importantes en el tiempo que yo tengo aquí trabajando, pues he visto con que gusto van. También el que ellas conozcan a los niños que fueron a visitarlas cada semana de otras instituciones las hizo sentir muy contentas.[2]

C: La siguiente pregunta se enlaza un poco con el impacto antes de la pandemia. El taller de huerto se realizaba con ellas cada miércoles y las abuelitas nos apoyaban brindando el cuidado y mantenimiento del huerto, con un promedio de 15 señoras participantes. Cuéntanos un caso específico que tú identifiques, en donde hayas notado un antes y un después de las señoras que asistieron al huerto.

P: Sí, tengo en la mente a algunas, pero en especial a una residente, Elvia Zamudio, quien tiene varios años viviendo en Casa Betti. Cuando yo llegué aquí, ella era una de las personas más introvertidas, más serias que había en la institución, de hecho varias de sus compañeras y empleados decían “es la señora más enojona, que nunca quiere participar”. Cuando yo llegué empecé a tratar de conocerlas una por una, y el caso de Elvia me llamó mucho la atención pues ella cuido a su mamá en Casa Betti; cuando ella fallece, le pidió al patronato quedarse en Casa Betti. A ella la veías con un semblante muy triste, muy sola, entonces cuando yo la invité a trabajar al huerto, ella me dijo no yo ya no sirvo para esas cosas, yo le dije claro que sirves Elvia porque eres una de las residentes más jóvenes que tenemos en Casa Betti, y ella no quería. Ahora Elvia es otra, ahora es ella la que me presiona y me dice “necesito que me compren la cerveza para ponerle a los bichitos, necesito que me compre el chile para los remedios contra plagas”, etcétera, y eso a mí me da mucho gusto. Ha estado al pendiente siempre y la actitud después de que empezó a trabajar en el huerto es otra; se ve relajada, se ve contenta. Empezó a trabajar con más de sus compañeras al grado de que cuando ustedes les dijeron que tenían que trabajar en equipo para regar, ella personalmente se comprometió diciendo “yo les ayudo a mis compañeras a llevar el agua al huerto, recolectarla, y regar”.

C: ¿Casa Betti ha tenido algún beneficio como institución después de la instalación de la huerta?

P: Sí, ha tenido un beneficio. Tal vez no lo sabían, pero la página web de Casa Betti es una de las páginas más visitadas de las instituciones que atienden adultos mayores. Ver todos los trabajos que se han hecho y ver el apoyo que ustedes nos han dado ha tenido muy buenos resultados. Para Casa Betti el huerto ya es una de las actividades que ofrecemos a las residentes. Podemos tener muchas actividades como los talleres de lectura, el club del cine, juegos didácticos y pintura, pero la actividad del huerto la verdad como se hizo muy bien el proyecto desde un inicio y el apoyo de ustedes fue estupendo, eso ha dejado muy buena imagen para Casa Betti, sobre todo la enseñanza y ver que las abuelitas se sientan productivas. Es algo que yo observé los días que tenían actividad con el huerto, no sé si recuerdan ustedes que al principio las abuelitas no le apostaban mucho y tenían que estar ustedes en los pasillos invitándolas a participar, pero después ellas solitas empezaron asistir, claro no son todas porque sabemos que hay señoras que tenemos con edad muy avanzada y ya no se pueden mover, pero la mayoría de las que todavía son independientes lo hacen y eso ha sido una buena actividad para Casa Betti.

C: Para cerrar con la entrevista Pilar, cuéntame ¿Qué planes has visualizado para el futuro de la huerta una vez que termine este convenio con OLAKAC? El convenido de trabajo establecido con Casa Betti concluye en noviembre del 2020; a partir de esa fecha su institución será responsable en su totalidad de dar cuidado y mantenimiento a la huerta instalada, así como de continuar con el taller semanal del cuidado y mantenimiento del mismo con la profesional de agricultura que se venía realizando con las señoras participantes.

P: Al ver los resultados tan grandes que hemos tenido con esta actividad, se va a continuar y se va a trabajar gracias a la enseñanza que ustedes nos dieron. Ya patronato autorizó porque vieron los resultados y vamos a seguir trabajando con el huerto. De hecho a mí también me gustan mucho las flores y mi objetivo es entrar a un curso de jardinería para poder estar al pendiente de todo. Quisiéramos si se puede poner otra nave invernadero, con los mismos recursos que se puedan ir produciendo en el huerto. Sabemos que es un huerto chiquito, que a lo mejor ahorita da pocos frutos, pero por ejemplo la actividad que ustedes hicieron de los cojines terapéuticos para comprar la cama que hacía falta para sembrar más cosas, fue una actividad muy bonita. Todas participaron y las abuelitas vieron el resultado, que todo lo recaudado se usó para beneficio del huerto que tenemos ahorita. Más adelante si tenemos la oportunidad de agrandarlo lo vamos hacer, pues sí es una actividad que llegó para quedarse. Yo quiero agradecer a todo el equipo de OLAKAC porque son personas muy comprometidas, es un proyecto que no duró un mes o dos meses, si no tres años y es uno de los primeros proyectos que llegaron cuando yo ingresé a Casa Betti, que ha dado muchos frutos y que los va a seguir dando, ya que a las señoras les ha permitido sentirse relajadas y contentas al ver que lo que siembran tiene una buena cosecha y ellas mismas lo están disfrutando.

Agradecemos a Pilar el compartirnos su experiencia con la huerta en esta entrevista. Invitamos a nuestros lectores, a conocer el trabajo que realiza Casa Betti I.A.P., a través de su página web: www.casabetti.org.mx  Nos vemos en la próxima entrevista.

[1] Para conocer más datos sobre la instalación de la huerta de Casa Betti te invitamos a consultar el segundo informe de impacto: https://www.olakac.org.mx/wp-content/uploads/2019/11/SEGUNDO-INFORME-DE-IMPACTO-SOCIAL-GLIA-22-MAYO-2018.pdf

[2] En este texto encontrarás más información sobre las visitas que realizaron los menores de Fundación PAIDI a Casa Betti:

https://www.olakac.org.mx/una-mirada-a-la-vejez-desde-la-infancia/