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Entrevisté a Andrew Kluger, presidente de Book Bank USA- una organización sin fines de lucro fundada en Estados Unidos en 1966, que se dedica a proveer y reabastecer de libros, bibliotecas de diferentes partes del mundo y financia a otras asociaciones civiles y proyectos sociales, entre ellos Germinando Lazos Inter Asociaciones. Andy nació en la Ciudad de México y por eso tiene una conexión profunda con este país, ya que ha vivido diferentes etapas de su vida aquí. En esta entrevista, nos cuenta parte de su experiencia en el ejercicio altruista y nos comparte algunos de los proyectos con los que ha colaborado.

Andy, sabemos que tú y tu familia han hecho ejercicio del altruismo y contribuido a diferentes proyectos sociales y culturales. ¿Por qué ejercer el altruismo?

Es algo que mi papá nos enseñó. Es una responsabilidad de las familias que tienen una buena situación económica. La familia de mi papá migró de Europa, llegaron como refugiados a EUA antes de 1900 y pronto tuvieron una situación buena. A mi papá se lo inculcó mi abuelo: él tenía que regresar a la gente sin recursos, mínimo el 10 o el 15% de lo que ganaba anualmente. Mi papá me heredó esta filosofía, y desde que yo tomé la presidencia de la fundación (Book Bank USA) hemos ayudado a proveer de libros bibliotecas públicas para pueblos en varias partes del mundo: México, Filipinas, Chile, Israel, Grecia. Otra cosa que estamos haciendo desde 1997 es apoyar programas de cultura y educación para familias de descendencia mexicana en los EUA. En México directamente queríamos apoyar programas como el tuyo, OLAKAC[1], para ayudar a gente de la tercera edad y también a niños.

¿Podrías contarme de la labor altruista de tu familia, cómo te fuiste involucrando en ella?

La actividad altruista en México empezó con el sexenio de Lázaro Cárdenas, que era amigo de mi papá. Mi papá fue jefe del Comité Internacional de Rescate para ayudar a gente que estaba escapando del fascismo en Europa; también apoyó varios proyectos importantes, incluyendo clínicas y escuelas en diferentes pueblos, así empezó la conexión de la fundación con México. Desde pequeño, a los nueve o diez años, mi papá me ponía a llevar libros a escuelas en los pueblitos, cerca del río Pánuco en Veracruz, en Taxco, Guerrero y en Chiapas, y eventualmente empecé a involucrarme en proyectos artísticos. Ya de adulto fui nombrado presidente del consejo ejecutivo del Museo Mexicano Smithsonian, que es un Museo Nacional en EUA, que organiza exhibiciones de arte, de cultura, de baile y música. Mi papá nos educó para entender que solamente somos custodios de dinero para ayudar a la gente, no para nuestras bolsas, no para gastar ilógicamente, y así ha sido mi desarrollo, entendiendo y practicando ésto (altruismo).

¿Qué proyectos has apoyado o financiado?

Ahora el principal es el de OLAKAC, instalando los huertos-invernaderos en casas de día o asilos para adultos mayores, que trabajan con los niños de casas hogar. Éste es muy importante porque en México, lamentablemente, hay mucha gente que no tiene conexión con sus familias o entre diferentes generaciones, y lo que ustedes han hecho es una maravilla: conectar adultos mayores con niños, donde los dos aprendan de cada uno, es importantísimo para las relaciones emocionales y sociales. Por otra parte, hemos publicado varios libros bilingües para niños, los hemos regalado en México, esos son dos ejemplos de lo que estamos haciendo. También hemos ayudado a clínicas con toda la cosa de pandemia y ayudando a gente que no tiene la capacidad de pagar para comida y últimamente eso me trajo también a apoyar a lugares como la Fundación PAIDI, ayudando con la educación de los niños ahí.

Entonces, Andy ¿Todos podemos ser altruistas?

Todos, porque no depende de la cantidad de dinero, ni nada de eso, el voluntariado es muy importante también. Si una persona tiene minutos u horas o un día para ayudar un proyecto, eso es igualmente importante, que la persona que firma un cheque.

¿Qué consejos les darías a aquellos interesados en apoyar y servir causas sociales o culturales?

Lo importante que la gente tiene que entender es nunca ver esto en negativo: siempre que ayudas a gente, ayudas también a tu alma, te sientes mejor. También hay un dicho que aprendí que dice: “Si salvas una vida en tu vida, has salvado el mundo”. Así que no importa si estás ayudando a una persona o veinte personas o cien personas, la ayuda a una persona a darle mejores oportunidades, es tan importante, como salvar el mundo.

Agradecemos a Andy el compartirnos parte de su conocimiento y experiencias en esta entrevista. Invitamos a nuestros lectores a conocer el trabajo que realiza BookBankUSA,  a través de su página web: www.bookbankusa.org . Nos vemos en la próxima entrevista.

[1] www.olakac.org.mx